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Cambio climático y riesgo de mortalidad en Canadá

Escrito por: 
Hilary Henly
19 mayo, 2026 • 
6
 min de lectura

Resumen del artículo

Canadá se está calentando al doble del promedio global. Aunque se proyecta que la mortalidad relacionada con el calor aumente, se espera que los inviernos más templados reduzcan la mortalidad asociada al frío, lo que daría como resultado un efecto neto moderado en la mortalidad a nivel nacional para 2050. La contaminación del aire provocada por los incendios forestales representa la amenaza emergente más importante para la salud.
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Puntos clave

  • Canadá se está calentando rápidamente, lo que aumenta la exposición al calor extremo, al humo de incendios forestales y a otros riesgos relacionados con el clima.
  • Las muertes relacionadas con el calor aumentarán, pero la disminución de las muertes asociadas al frío hará que el impacto total en la mortalidad a nivel nacional se mantenga relativamente bajo.
  • La contaminación del aire causada por incendios forestales representa el mayor riesgo emergente de mortalidad, y se proyecta que la exposición a PM2.5 aumente.

La geografía de Canadá, su latitud norte y su clima fresco y templado determinan su perfil de riesgos relacionados con el clima. El país tiene una población de 41.6 millones de personas, de las cuales el 19.5% tiene 65 años o más, un grupo particularmente vulnerable a los extremos de temperatura. Canadá se está calentando aproximadamente al doble de la tasa promedio global, con el noreste del país registrando un aumento de temperatura de entre 0.75 °C y 1.2 °C por década durante los últimos 30 años, en comparación con el promedio global de 0.18 °C.

Bajo el escenario de emisiones SSP2-4.5, considerado de “desarrollo intermedio”, se proyecta un calentamiento global de aproximadamente 2.7 °C para el año 2100. Para Canadá, este escenario sugiere solo un impacto general moderado en la mortalidad relacionada con la temperatura hacia mediados de siglo, aunque las diferencias regionales seguirán siendo significativas. Además, el rápido envejecimiento de la población canadiense incrementa la vulnerabilidad a largo plazo frente a los riesgos de salud asociados al cambio climático.

La Tabla 1 resume cómo los riesgos físicos del cambio climático que pueden estimarse podrían afectar la mortalidad en Canadá para 2050. Estos resultados no incluyen el efecto del envejecimiento poblacional; por lo tanto, reflejan el impacto de los riesgos físicos en la tasa general de mortalidad de la población, asumiendo que su perfil demográfico permanece sin cambios. No es posible cuantificar el posible cambio relacionado con el impacto de la inseguridad alimentaria, que podría aumentar el número anual de muertes en la población.

Tabla 1: Resumen de los impactos de los riesgos físicos del cambio climático en Canadá


Para conocer el desglose de cómo se obtuvieron estas cifras, lee el informe completo.

Mortalidad relacionada con la temperatura
Mortalidad asociada al calor
Los episodios de calor extremo se están volviendo más frecuentes, intensos y generalizados. En 2021, Columbia Británica experimentó una ola de calor histórica, con temperaturas que alcanzaron los 49.6 °C y provocaron 619 muertes; el 67% de las personas fallecidas tenía 70 años o más, muchas de ellas sin acceso a aire acondicionado o ventiladores en funcionamiento. En Quebec, durante un evento en 2010, se registraron 106 muertes relacionadas con el calor, lo que incrementó la mortalidad diaria en el área metropolitana de Montreal en 33%.
Los estudios muestran que el calor representa un riesgo creciente. En Ontario, cada aumento de 5 °C en la temperatura durante el verano entre 1996 y 2010 se asoció con un incremento de 2.5% en la mortalidad. En 12 ciudades canadienses (2000–2020), los eventos de calor extremo aumentaron el riesgo de mortalidad diaria en 4.2% para muertes no accidentales, 3.8% para muertes cardiovasculares y 11.7% para muertes respiratorias. Las muertes relacionadas con el calor han aumentado de forma marcada, y dos tercios de ellas desde 1981 han ocurrido después de 2016.

Mortalidad relacionada con el frío
Históricamente, el frío ha representado una mayor proporción de la mortalidad relacionada con la temperatura en Canadá. Entre 1985 y 2012, el 4.46% de las muertes se atribuyó a la exposición al frío, en comparación con 0.54% asociadas al calor. Se espera que los inviernos más cálidos reduzcan las muertes relacionadas con el frío.
Los estudios sugieren efectos netos modestos a nivel nacional hacia 2050. Las proyecciones van desde un cambio neto mínimo (+0.1%) hasta un aumento moderado (+4.35%), en gran medida debido al envejecimiento de la población. Se espera que la reducción de la mortalidad asociada al frío compense una parte significativa —aunque no la totalidad— del aumento en las muertes relacionadas con el calor.

Humo de incendios forestales y contaminación del aire
La actividad de incendios forestales está aumentando y representa uno de los riesgos emergentes de mortalidad más importantes en Canadá. El incendio de Fort McMurray en 2016 quemó 1.5 millones de acres, y los incendios de 2023 emitieron aproximadamente 647 megatoneladas de carbono, casi igualando las emisiones totales de origen humano de Canadá ese año. La temporada de 2025 fue la segunda peor registrada, con más de 8.3 millones de hectáreas quemadas y más de 85,000 evacuaciones.
La mortalidad asociada a la contaminación del aire es considerable. En 2018, 17,400 muertes (6.1% del total) estuvieron relacionadas con la exposición a PM2.5, ozono y NO₂. La exposición prolongada a PM2.5 aumenta la mortalidad no accidental en 11% por cada 10 µg/m³. El PM2.5 proveniente específicamente de incendios forestales representó alrededor del 0.5% de las muertes en 2018, pero los niveles registrados en 2023 sugieren que esta cifra podría ser varias veces mayor en años futuros con altos niveles de humo. Para 2050, el PM2.5 relacionado con incendios forestales podría representar hasta la mitad de toda la exposición a partículas contaminantes.

Otros riesgos físicos
Sequía
A pesar de las tendencias globales, Canadá no ha mostrado un aumento consistente en las condiciones de sequía. El Índice Climático de Actuarios indica que no ha habido una tendencia creciente en los días secos consecutivos desde 1962. Algunas zonas de las praderas podrían experimentar mayor sequedad durante el verano, pero se espera que la mortalidad relacionada con la sequía se mantenga en niveles insignificantes hacia 2050.
Inseguridad alimentaria
La inseguridad alimentaria ha aumentado a nivel nacional, afectando al 25.5% de las personas para 2023. La inseguridad alimentaria severa está asociada con una mortalidad prematura significativamente mayor, incluyendo un mayor riesgo de enfermedades infeccionales, lesiones no intencionales y suicidio. Sin embargo, no se espera que la disminución de la producción agrícola impulsada por el clima sea un factor predominante en Canadá para 2050; se proyecta que el rendimiento de los cultivos aumente en 50% en comparación con el período 1998–2017.
Enfermedades transmitidas por vectores
El aumento de las temperaturas está ampliando el hábitat de garrapatas y mosquitos. Los casos de virus del Nilo Occidental varían ampliamente de un año a otro, con cinco muertes registradas en 2022. Los casos de enfermedad de Lyme continúan en aumento, con casi 2,800 casos reportados en Ontario hasta octubre de 2025. Sin embargo, la mortalidad sigue siendo extremadamente baja y los antibióticos reducen el riesgo de resultados graves. En general, se proyecta que la mortalidad asociada a enfermedades transmitidas por vectores se mantenga mínima hasta 2050.
Inundaciones y tormentas
En promedio, Canadá se está volviendo más húmedo, especialmente en las regiones del norte. Se espera que los eventos de lluvias extremas aumentan en frecuencia, pero históricamente la mortalidad relacionada con inundaciones ha sido baja (<0.3%). Las muertes asociadas a tormentas siguen siendo insignificantes, aunque los daños a la infraestructura y el desplazamiento de personas podrían aumentar.
Aumento del nivel del mar
Las regiones del Ártico y del Atlántico están experimentando pérdida de la criosfera, lo que incluye la disminución del hielo marino y el calentamiento del permafrost. Los riesgos de inundaciones costeras localizadas podrían aumentar, pero se espera que el impacto en la mortalidad a nivel nacional debido al aumento del nivel del mar se mantenga mínimo hacia 2050.

Advertencias y otras consideraciones
Persisten incertidumbres importantes al proyectar los impactos del cambio climático a largo plazo. Los modelos climáticos continúan evolucionando, e incluso pequeños cambios en las trayectorias de emisiones pueden generar diferentes resultados en temperatura y salud. Aun si se duplicarán los efectos estimados de cada riesgo físico para reflejar esa incertidumbre, el impacto total en la mortalidad hacia 2050 seguiría siendo moderado.
La mayoría de las investigaciones analiza los riesgos de forma aislada. En la práctica, estos pueden interactuar; por ejemplo, el calor extremo puede coincidir con el humo de incendios forestales, o las inundaciones pueden provocar impactos a largo plazo en la salud mental. Las proyecciones de mortalidad no consideran completamente estos efectos combinados.
La adaptación es una variable clave. El acceso al aire acondicionado, mejores sistemas de alerta por calor, mejoras en la infraestructura y medidas para mitigar el humo de incendios forestales podrían reducir de manera significativa la mortalidad proyectada. Sin embargo, la capacidad de adaptación varía entre regiones y grupos socioeconómicos.
Este análisis se centra en la mortalidad directa. El cambio climático también influirá en la morbilidad, los resultados económicos, el desplazamiento de poblaciones y la salud mental, efectos que no están cuantificados en estas proyecciones de mortalidad. Los riesgos a largo plazo podrían aumentar si se alcanzan puntos de inflexión climáticos o si el calentamiento se acelera en el Ártico.

Conclusiones
Canadá experimentará impactos importantes en la salud debido al cambio climático; sin embargo, su geografía norteña y su clima más frío reducen muchos de los riesgos de mortalidad más severos que se observan en otras regiones. Las muertes relacionadas con el calor y la contaminación del aire causada por incendios forestales representan las principales preocupaciones, mientras que la reducción de la mortalidad asociada al frío, el impacto limitado de las sequías y los bajos niveles de mortalidad por inundaciones y enfermedades transmitidas por vectores se espera que compensen parte de estos riesgos.
Bajo el escenario SSP2-4.5, se proyecta que el aumento neto de la mortalidad debido a los riesgos físicos del cambio climático sea moderado, aproximadamente 0.8% para 2050, aunque depende en gran medida de factores como la demografía, la capacidad de adaptación y las condiciones regionales.

El white paper de RGA sobre el cambio climático en Canadá forma parte de un compromiso continuo para ayudar a las aseguradoras a evaluar riesgos emergentes. Los expertos de RGA combinan una perspectiva global con conocimiento local para ofrecer análisis útiles y aplicables. Contáctanos para conocer más.

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