Cómo la industria de los seguros podría ayudar a resolver la crisis de ingresos vitalicios en Estados Unidos
Puntos clave
- Estados Unidos se enfrenta a una brecha creciente en el ahorro para la jubilación, a medida que el cambio de planes de beneficio definido a contribución definida traslada el riesgo a las personas. Lograr ingresos de por vida en la jubilación es complejo por múltiples factores, especialmente porque la gente vive más y corre el riesgo de sobrevivir a sus activos.
- El sector asegurador puede ayudar a abordar esta crisis de ingresos vitalicios mediante la educación, alianzas con líderes de opinión, la simplificación de productos y el respaldo a innovaciones de política pública que amplíen el acceso y la flexibilidad para todos los trabajadores.
En Estados Unidos, la jubilación ha dejado de ser un destino para convertirse en un dilema. Las encuestas revelan que menos del 20 % de los adultos cuenta con una estrategia de jubilación y solo el 36 % posee algún tipo de ahorro destinado a ese fin.¹
El cambio progresivo de los planes de beneficio definido a los de contribución definida en el ámbito empresarial ha tenido consecuencias importantes. Esta tendencia ha seguido trasladando el riesgo de las instituciones a las personas, muchas de las cuales no están preparadas para desenvolverse en mercados volátiles.
Sin embargo, en medio de esta silenciosa emergencia, Brittainy Rivers, directora de operaciones y vicepresidenta de Client Delivery en TAI, comparte motivos para el optimismo en un nuevo artículo de investigación elaborado para RGA Leaders of Tomorrow, un programa exclusivo de la International Insurance Society (IIS).
En una conversación reciente con Tonya Blackmore, vicepresidenta sénior de Business Engagement and Global Digital Underwriting en RGA, Rivers compartió algunas de sus conclusiones. Una de las más relevantes: la industria aseguradora puede liderar una revolución en la creación de ingresos vitalicios, siempre que las compañías estén dispuestas a sustituir la opacidad por la transparencia y la defensa activa de los asegurados.
Tonya Blackmore: ¿Cuál es la magnitud del problema de los ingresos para la jubilación en Estados Unidos hoy en día?
Brittainy Rivers: Es enorme y sigue creciendo. Las estimaciones sitúan la brecha de ahorro para la jubilación entre 6,8 y 14 billones de dólares para los estadounidenses de entre 25 y 64 años aproximadamente.² Solo el 36 % de los adultos en Estados Unidos afirma tener algún tipo de ahorro para su retiro. Además, la Seguridad Social, que alguna vez fue la piedra angular de la planificación para la jubilación, se proyecta que alcance la insolvencia en 2034.
La presión por financiar la jubilación de forma individual se intensifica, y sin embargo, para muchas personas, lograr ingresos vitalicios sostenibles sigue siendo una meta lejana.
Tonya Blackmore (TB): ¿Qué significa exactamente “ingresos vitalicios” y por qué resulta tan difícil alcanzarlos?
Brittainy Rivers (BR): Los ingresos vitalicios se refieren a un flujo constante de ingresos durante toda la jubilación; es decir, ingresos suficientes para mantener el nivel de vida y cubrir los gastos esenciales. Para muchas personas que dependen de una combinación de Seguridad Social, rentas vitalicias, ahorros personales y rentas o plusvalías inmobiliarias, el desafío no está solo en acumular activos, sino también en gestionarlos durante el retiro (la etapa de “desacumulación”, cuando los activos se convierten en ingresos). Con una mayor esperanza de vida, el riesgo de sobrevivir a los propios ahorros es cada vez más real.
TB: ¿Por qué los estadounidenses no ahorran más? ¿Se trata únicamente de un problema de ingresos?
BR: El nivel de ingresos influye, pero también intervienen la percepción, el acceso y la educación financiera. Muchas personas subestiman cuánto necesitarán para retirarse. Aunque el objetivo promedio de ahorro para la jubilación se sitúa en 1,46 millones de dólares, la mayoría de los hogares está muy por debajo de esa cifra. Además, muchas personas se encuentran en la llamada “generación sándwich”, sosteniendo al mismo tiempo a hijos en edad universitaria y a padres mayores, lo que dificulta mantener un ahorro constante.
Si a eso sumamos que una gran parte de la población no tiene acceso a planes de jubilación patrocinados por el empleador ni a asesoría financiera profesional, la brecha no hace más que ampliarse. Factores como la inflación, la volatilidad de los mercados y la falta de educación financiera agravan aún más el problema.
Tonya Blackmore (TB): ¿Por qué tantos estadounidenses no están preparados para la jubilación?
Brittainy Rivers (BR): Aquí confluyen varios factores. En primer lugar, el cambio de los planes de beneficio definido a los de contribución definida ha trasladado la responsabilidad del ahorro y la inversión a los individuos. Muchos trabajadores carecen de la educación financiera necesaria para manejar esa carga. En segundo lugar, la volatilidad de los mercados, como la crisis de 2008, ha dejado secuelas psicológicas que aún persisten. Y, en tercer lugar, la desigualdad de ingresos distorsiona el panorama: el 10 % más rico de los hogares estadounidenses posee más del 67 % de la riqueza nacional,³ mientras que los trabajadores de ingresos bajos y medios apenas logran ahorrar. Para muchos, ahorrar para la jubilación mientras cubren los gastos diarios parece un lujo, cuando en realidad es una necesidad absolutapara quienes aspiran a una vida larga y plena.
TB: La educación financiera está por todas partes. ¿Por qué no está funcionando?
BR: Porque el acceso no equivale a la comprensión. A pesar de la proliferación de contenidos financieros, el 57 % de los estadounidenses con cuentas de jubilación laborales no sabe en qué están invertidos sus fondos.⁴
Los métodos tradicionales de educación con frecuencia no logran captar el interés ni generar conexión con muchas personas. Lo que se necesita no es más información, sino una mejor forma de transmitirla.
Tonya Blackmore (TB): Bien, si el problema es la forma de enseñar, ¿qué está funcionando realmente para conectar con la gente?
Brittainy Rivers (BR): La investigación muestra una tendencia hacia el aprendizaje personalizado y dinámico: contenido breve en plataformas como TikTok, Instagram y YouTube, aplicaciones con inteligencia artificial que ofrecen orientación adaptada al usuario y experiencias de aprendizaje gamificadas.
Los influencers utilizan contenido corto y cercano para desmitificar temas financieros complejos y generar confianza. Al mismo tiempo, las aplicaciones impulsadas por IA personalizan las recomendaciones de inversión y simulan escenarios financieros, haciendo que el aprendizaje sea más interactivo y accesible. Estos métodos funcionan porque se adaptan a las personas en su propio entorno.
No obstante, existe un inconveniente: muchos creadores de contenido en redes sociales carecen de la formación y la responsabilidad profesional que sí tienen los asesores financieros certificados.
Tonya Blackmore (TB): ¿Cómo pueden evolucionar las aseguradoras para adaptarse a este momento?
Brittainy Rivers (BR): Las aseguradoras deben asumir su papel como educadoras y defensoras de los asegurados. Esto implica colaborar con influencers, aprovechando la formación y los conocimientos que las aseguradoras pueden ofrecerles para que transmitan información precisa y confiable sobre productos financieros; capacitar a los empleados para que actúen como embajadores de educación financiera; y utilizar la inteligencia artificial para ofrecer aprendizaje personalizado. Dicho esto, sigue siendo necesario mantener formas tradicionales de educación.
Desde los agentes y asesores hasta los programas comunitarios de alfabetización financiera, las aseguradoras deberían invertir en iniciativas innovadoras e interactivas que incentiven la participación y fomenten la continuidad en el aprendizaje y las decisiones de compra.
El programa FinEd Champion de Fidelity es un excelente ejemplo: empodera a los empleados para llevar la educación financiera a escuelas y comunidades. Además, las aseguradoras pueden simplificar sus productos y hacer que las rentas vitalicias sean más accesibles.
TB: ¿Qué papel desempeña la política pública en la solución de la crisis de ingresos vitalicios?
BR: La política es fundamental. La inscripción automática en cuentas IRA y los planes agrupados de empleadores (PEP) están ampliando el acceso, pero la innovación debe continuar para ofrecer soluciones rentables y ventajosas a los trabajadores independientes y a quienes no cuentan con planes patrocinados por sus empleadores.
Modelos de contribución flexibles, incentivos fiscales para rentas vitalicias diferidas y una mejor integración de productos de jubilación en las herramientas financieras cotidianas podrían ayudar a cerrar la brecha.
La Ley SECURE amplió las oportunidades para incluir rentas vitalicias en los planes 401(k), pero aún existen barreras de coste, portabilidad y complejidad. Las plataformas insurtech y de middleware están contribuyendo a superarlas mediante herramientas digitales de comparación y gestión.
Mi propia organización, TAI, existe para hacer que la administración de reaseguros sea más rápida, sencilla y eficiente. Al optimizar la infraestructura operativa de los productos de vida y rentas vitalicias, TAI ayuda a las aseguradoras a escalar soluciones innovadoras de ingresos vitalicios. Todo se reduce a empoderar a nuestros clientes para que a su vez empoderen a sus asegurados actuales y futuros en la búsqueda de seguridad financiera durante la jubilación.
TB: ¿Y en cuanto a la innovación de productos? ¿Se están viendo nuevas modalidades de rentas vitalicias?
BR: Sí. Las aseguradoras, reaseguradoras, gestoras de fondos y administradores de registros están colaborando para diseñar soluciones que aumenten el acceso y la atractividad. Superar las barreras de entrada que enfrentan los individuos es clave para fomentar la adopción.
Estamos viendo un incremento en el desarrollo de rentas vitalicias basadas en comisiones fijas o sin comisión, que reducen los costos de entrada. Además, los fondos con fecha objetivo (TDF) que incorporan rentas vitalicias ofrecen soluciones profesionalmente gestionadas que distribuyen ingresos regulares mientras reducen gradualmente los activos.
Recursos adicionales
RGA se enorgullece de patrocinar RGA Leaders of Tomorrow, un programa de la International Insurance Society (IIS) que refuerza el compromiso a largo plazo de la empresa con la innovación y el desarrollo de talento en la industria.
Durante más de una década, esta iniciativa ha impulsado a jóvenes líderes de todo el mundo mediante un programa de mentoría único que culmina con la publicación de trabajos originales elaborados por los participantes. En cada edición, un grupo selecto de candidatos recibe los RGA Leaders of Tomorrow Awards y es reconocido durante el Global Insurance Forum.

