Puntos clave
- La adopción del wellness entre las aseguradoras de vida y salud en Estados Unidos sigue siendo desigual y limitada. Aunque más de la mitad de las compañías encuestadas ya cuentan con ofertas de wellness o las están desarrollando, casi la mitad no planea implementarlas en absoluto, principalmente por costos, limitaciones de recursos y falta de alineación estratégica.
- La mayoría de los programas de wellness se posicionan como propuestas básicas o experimentales, más que como diferenciadores estratégicos. Solo una pequeña minoría de las aseguradoras describe su enfoque como innovador, mientras que la mayoría ofrece wellness como un beneficio básico o una iniciativa piloto, en lugar de integrarlo de forma profunda en sus productos de seguros.
- La medición y el uso de datos van por detrás de las ambiciones declaradas en torno al wellness. Muchas aseguradoras se apoyan principalmente en métricas de participación, aprovechan poco los datos de salud y de reclamaciones, o simplemente no miden el éxito de sus iniciativas de wellness.
Desde hace algún tiempo, el wellness ha generado gran interés en la industria entre las aseguradoras de vida y salud en Estados Unidos; sin embargo, todavía no se ha convertido en un verdadero motor estratégico.
Una encuesta de RGA de 2025 a 44 aseguradoras en Estados Unidos muestra un mercado dividido entre la ambición y la ejecución: el wellness se discute ampliamente y se ha adoptado de forma parcial, pero rara vez se mide de maneras que demuestren su impacto real.
El wellness está en todas partes... y en ninguna La encuesta revela que 52% de los participantes ya cuenta con ofertas de wellness o las está desarrollando; sin embargo, 46% no planea implementar un programa de wellness, y muchos señalan como principales obstáculos el costo, las limitaciones de recursos y la incertidumbre sobre el retorno de inversión (ROI). Incluso entre quienes están invirtiendo en wellness, este suele posicionarse como una iniciativa complementaria o un programa piloto, más que como un pilar estratégico central.
Figura 1: Respaldo de las aseguradoras al wellness (44 participantes)
Solo 13% de los participantes considera el wellness una iniciativa estratégica central, mientras que 40% lo plantea como un esfuerzo complementario y 33% sigue en fase de prueba o piloto. En otras palabras, el wellness está en la hoja de ruta, pero no define la estrategia.
Lo que las aseguradoras dicen que quieren vs. lo que realmente miden
Las aseguradoras tienen claro lo que buscan con el wellness. Sus principales objetivos incluyen:
- Mejorar el bienestar y la satisfacción de los clientes
- Fortalecer la interacción con los clientes
- Impulsar mejores resultados en salud física y mental
Tabla 1: Cómo están poniendo a disposición de los clientes sus ofertas de wellness (16 participantes; pregunta de selección múltiple)
Pero cuando se trata de medición, surge una desconexión:
- 58% de los participantes da seguimiento a la interacción, el KPI más utilizado.
- 50% mide la persistencia o retención de pólizas.
- 25% monitorea la reducción de reclamaciones.
- Solo 8% da seguimiento a mejoras en la salud, y apenas 17% mide la satisfacción del cliente, a pesar de que ambos aspectos se señalan como objetivos principales.
Las aseguradoras hablan de bienestar y satisfacción, pero en la práctica miden sobre todo clics, inicios de sesión y actividad, lo que dificulta construir un caso de negocio sólido para el wellness o demostrar su valor a largo plazo.
Alto uso de plataformas; bajo uso de datos
La adopción de tecnología entre los participantes no es el problema:
- 83% depende de plataformas de wellness de terceros.
- 58% utiliza aplicaciones móviles.
- 50% usa portales web.
- 42% integra dispositivos wearables.
Sin embargo, los datos obtenidos a través de los programas de wellness siguen siendo poco aprovechados por los participantes:
- Las plataformas de terceros son la fuente de datos más común, utilizada por 45%.
- Los wearables, las autoevaluaciones de salud y los datos de reclamaciones son utilizados por apenas 18% en cada caso.
- De forma notable, 36% no utiliza ninguna fuente de datos para orientar sus ofertas de wellness.
Este patrón refuerza uno de los temas clave de la encuesta: con frecuencia, el wellness se trata como una función complementaria, y no como una palanca estratégica basada en datos para la diferenciación, la gestión de riesgos y la generación de valor para el cliente.
La oportunidad: convertir el wellness en un verdadero activo estratégico
La encuesta deja algo claro: las aseguradoras en Estados Unidos corren el riesgo de desaprovechar la oportunidad que representa el wellness. Las limitaciones de presupuesto y recursos, la dificultad para demostrar el ROI y los desafíos persistentes para mantener la interacción de los clientes frenan a muchas organizaciones. Pero también muestran con claridad dónde está el potencial. Las aseguradoras que alineen sus objetivos con sus KPI, utilicen datos más robustos y aprovechen alianzas estratégicas —incluidas las reaseguradoras y los proveedores especializados— estarán mejor posicionadas para:
- Generar evidencia sobre cómo el wellness mejora los resultados de salud, la interacción y la experiencia de reclamaciones.
- Fortalecer la lealtad de los clientes al ofrecer un apoyo significativo y multidimensional para el bienestar físico, mental y financiero.
- Pasar de beneficios básicos y programas piloto a propuestas estratégicas de wellness que diferencien su oferta en un mercado saturado.
El wellness en los seguros de Estados Unidos está en un punto de inflexión. La próxima ventaja competitiva no vendrá simplemente de ofrecer más programas, sino de demostrar, con los datos y métricas adecuados, qué iniciativas realmente mejoran la vida de las personas y generan un valor medible.
Aunque la encuesta generó una gran cantidad de información, este artículo se centra solo en algunos de los hallazgos más interesantes. Consulte el informe completo para obtener una visión más amplia de los resultados.




