Durante los últimos diez años te has enfocado en los productos de protección colectiva ofrecidos por aseguradoras directas. ¿Cómo han cambiado esas ofertas en ese tiempo? ¿Qué papel desempeña el reaseguro en el éxito de los productos colectivos?
Los cambios pueden agruparse en tres grandes áreas.Primero, las expectativas de los clientes han cambiado por completo. Antes, esperaban un intercambio sencillo de dinero por servicios: pagaban la prima, presentaban un reclamo si algo ocurría y esperaban el pago correspondiente.
Hoy, los clientes buscan una amplia gama de servicios adicionales vinculados a sus beneficios de seguro, más allá del pago. Por ejemplo, en el seguro de vida, pueden solicitar apoyo emocional para los beneficiarios, ayuda para cerrar cuentas e incluso asistencia para redactar obituarios. En cuanto a la planificación de licencias, por ejemplo, cuando alguien toma una licencia por maternidad o incapacidad temporal, los clientes esperan herramientas visuales que les permitan entender cómo interactúan sus beneficios por incapacidad con las licencias pagadas por la empresa, los programas estatales y los días de vacaciones.
El segundo gran cambio está en los tipos de cobertura. Hace diez años, productos como el seguro por enfermedades graves (critical illness), la indemnización hospitalaria o el seguro por accidentes no eran muy comunes en Estados Unidos. La mayoría de estos productos tuvo su origen en el mercado sudafricano. Tras los cambios en el sistema de salud impulsados por la Affordable Care Act, cuando más personas pasaron a planes con deducibles altos y comenzaron a enfrentar mayores presiones de costos, se empezó a reconocer el valor que estos programas ofrecen.
El tercer cambio refleja una transformación total hacia herramientas y servicios digitales. Hoy, las personas quieren inscribirse en línea, comprender cómo se integran los distintos productos, ver el cálculo de las primas en tiempo real y tramitar reclamos de manera digital. No desean hacer llamadas telefónicas ni reunir facturas médicas como prueba; esperan que las aseguradoras obtengan la información directamente y simplemente les envíen el cheque.
Esta evolución en las expectativas se traduce directamente en lo que las aseguradoras esperan de sus socios de reaseguro. Ya no se trata solo de brindar cobertura frente a reclamos. Reaseguradoras como RGA pueden ahora desempeñar un papel consultivo como asesores de confianza, ofrecer información transversal sobre múltiples productos y aprovechar sus amplias bases de datos para ayudar a las aseguradoras a comprender las tendencias generales de morbilidad y mortalidad. Podemos observar patrones de desempeño en la industria, distintos métodos de distribución y cómo todos estos elementos se articulan entre sí. Ese es el verdadero valor de una asociación de reaseguro.
¿Por qué te interesó pasar al ámbito del reaseguro? ¿Cuáles consideras que son las principales fortalezas de las operaciones de seguros colectivos de RGA en las Américas?
He tenido la suerte, a lo largo de mi carrera, de profundizar en diferentes negocios con distintos tipos de productos y métodos de distribución, y de trabajar con varios socios internacionales. Lo que me atrae del reaseguro es que me permite dar un paso atrás y adoptar una visión más amplia, una perspectiva global, para observar el negocio de forma holística, entender no solo cómo funciona una compañía, sino también qué está ocurriendo en toda la industria.
Cómo trabajé anteriormente del lado de la aseguradora, puedo aportar una perspectiva valiosa sobre los deseos y necesidades de nuestros clientes, al menos durante un tiempo.
En cuanto a las fortalezas de RGA, lo que me impresionó de inmediato fue la larga permanencia de muchos de sus empleados. Las relaciones que han construido dentro del sector son extraordinarias. En mis primeros meses he dedicado mucho tiempo a reunirme con corredores y clientes, y los comentarios positivos sobre el equipo humano de RGA son realmente notables.
Ser la única aseguradora global con sede en Estados Unidos especializada en el ramo de vida y salud también representa una ventaja única. Nuestros socios valoran el hecho de que podamos darles respuestas con rapidez: conocen personalmente a quienes toman las decisiones y pueden llamarnos directamente cuando lo necesiten. Hemos hecho un excelente trabajo al delegar la toma de decisiones dentro de las distintas unidades de negocio, lo que aumenta la agilidad y capacidad de respuesta de nuestros equipos.
¿Cuáles son los principales desafíos regulatorios y económicos que observas en los distintos mercados de América Latina?
América Latina presenta tanto oportunidades como desafíos, ya que cada país tiene su propio gobierno, su propio marco normativo, sus productos y sus necesidades económicas.
Aunque los países de la región se encuentran en diferentes etapas de madurez económica, muchos están listos para ampliar su oferta de productos. Gracias a una cultura fuertemente orientada a la familia, vemos poblaciones que reconocen la importancia de la protección financiera y tienen la capacidad económica para adquirir seguros. Valoran poder proteger a sus familias frente a la pérdida de un ser querido o la imposibilidad de trabajar. De hecho, al comparar América Latina con Estados Unidos, en muchos de estos mercados existe una gama más amplia de productos de vida y salud disponibles.
Dada la diversidad regulatoria y las oportunidades que ofrece la región, reconocemos que operar en algunos países puede no ser viable por razones regulatorias, demográficas o económicas, mientras que otros presentan economías sólidas y mercados altamente desarrollados.Nuestro equipo de América Latina ha estado implementando herramientas de suscripción automatizada como Aura Next para varios clientes. Un aspecto distintivo de este mercado es que muchos de nuestros socios recurren a nosotros para recibir capacitación en suscripción, gestión de reclamos y servicios actuariales. Esto genera una base de clientes leales que valoran nuestra colaboración, junto con todos los servicios e información estratégica que aportamos.
De cara a los próximos cinco años, ¿qué oportunidades de crecimiento identifica RGA en el segmento de seguros colectivos en las Américas?
Hemos detectado numerosas oportunidades en mercados específicos donde podemos aprovechar las características demográficas para lanzar nuevas líneas de productos o desarrollar opciones innovadoras. Pensamos constantemente en distintos tipos de cobertura y en nuevas formas de asociarnos con las aseguradoras directas.
También veremos surgir más servicios de valor agregado, incluidos herramientas y recursos de RGA como MedScore y nuestro equipo de Rose Consulting, que ofrecen información y estrategias integrales.
En América Latina, en particular, seguimos fortaleciendo nuestras relaciones a través de la capacitación y la prestación de servicios, y con frecuencia trabajamos junto a nuestros socios en el desarrollo de nuevos productos. De este modo, compartimos el riesgo de introducir soluciones innovadoras en el mercado, mientras nuestros clientes se benefician de nuestro amplio conjunto de datos y de nuestra experiencia técnica.
¿Qué actividades o pasatiempos disfrutas en tu tiempo libre?
Me gusta jugar golf y pickleball con amigos. Lamentablemente, no soy especialmente buena en ninguno de los dos, pero disfruto mucho practicarlos. En este momento valoro más la diversión que la competencia. También me encanta viajar, tanto por Estados Unidos como al extranjero.

